jueves, 9 de marzo de 2017

Carta 23

Te escribo porque estoy muy acostumbrada a hacerlo, te he dado muchas cartas, nunca antes le había dado una a un hombre. ¿De verdad las lees? espero que sí, ya no te haré más cartas con papel bonito y sobres especiales, perdóname, pero es que siento que no te importa mucho. Estoy triste, pero también  feliz, me amas y yo a ti, creo que te amaré para siempre, si es que existe el siempre.
No me molesta mi edad, tener veinte años en realidad es hermoso, quiero hacer muchas cosas, me gusta poder usar cortos vestidos talla pequeña, que me van muy bien porque lucen mis piernas que son bonitas, porque son bonitas y lo sabes, es lo que me gusta de mí. Me agrada tener la cara de niña, y me hacen feliz las cosas muy lindas y coloridas que me regalas, sé que un día seré mayor y eso quedará atrás.
Lo que no amo de mi edad es la distancia que nos separa, la distancia es relativa; tú y yo la pasamos de jodidamente bien, nos amamos, podemos compartir una comida, podemos ir a la ducha juntos, y también podemos ver una exposición sobre erotismo, tomados de la mano.
Me duelen cosas que he soñado, ¿sabes que sueño despierta? y puedo soñar lo que quiera, como volar o robar de una tienda. No podrás ir mi examen de titulación o tal vez sí, no lo sé, no puedes estar en mi fiesta de cumpleaños o quizá un día me organices una, con tarta de fresas y servilletas color rosa. Quisiera tener treinta o más, un día los tendré y tal vez quiera menos, qué extraño.Te sueño muchas veces,le tengo miedo a un sueño en especial; quedamos de vernos en un café de la ciudad, y por varias razones, no puedo llegar, corro, voy en metro, es tarde, qué miedo!  despierto llorando, buscando tu cuerpo que no está.
Me haces feliz, me gustan nuestras anécdotas en los restaurantes, desde la primera vez, cuando era muy callada y vegetariana, ordené emparedado de portobelo, con rúcula y semillas, supongo que te gustó eso y mis ojos también, sé que te gustan mis ojos. ¿Y qué tal esa vez en un restaurante de comida italiana?, donde me la pasé tocándote entre las piernas y tú a mí. Eres tan guapo que te haría el amor en la calle.
No sé cómo estemos después de que hayas leído esta nueva carta, pero quiero decirte una cosa, te amo,te amo hasta el nombre, y tus ojos que se cierran cuando sonríes.
   
                                                     Siempre tuya M.

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