viernes, 26 de mayo de 2017

Lo que nunca me gustó de ella

Sus piernas eran magia, eran largas y eran tersas, eran firmes y eran bellas, no me gustaban porque todos las veían, porque todos sabían la perfección de esas piernas cuando se le veía venir.
El vientre que tenía era una bendición, un pequeño espacio con olor a vainilla, era vida, era el lugar perfecto para dormir. No me gustaba porque su pequeño ombligo destacaba cuando ella estiraba el cuerpo para ponerse la chaqueta.
No me gustaba que sus ojos miraban a otros, no me gustaba que su esbeltez en mis brazos fuera mi mayor locura, no me gustaba que dejara mis manos oliendo a ella, no me gustaba que todo el tiempo estaba en mi mente, no me gustaba que sus dientes eran perfectos y que su risa se oyera en mis sueños.

sábado, 1 de abril de 2017

Una vez más, cartas.

Estuve leyendo las cartas que le hacías, los mensajes que le dejabas. Veo que sí la querías, también vi que le dabas halagos, unos muy bellos sobre su cabello y su pecho, hasta le ayudabas a sus notas, y no te importó que pesaba más que tú.
¿en serio te hacía feliz? Te daba lo que no llenaba yo (y no aquello) estuve leyendo su poesía para ti y la tuya para... críe que era para mí. Estuve viendo que mentías, quizá ya no quieres mentir más, quizá te perdone, pero quizá nunca es suficiente para mí ¿o para ti?.
Estuve pensando que lo mejor es irme adonde alguien se interese por lo que estoy leyendo

jueves, 9 de marzo de 2017

Carta 23

Te escribo porque estoy muy acostumbrada a hacerlo, te he dado muchas cartas, nunca antes le había dado una a un hombre. ¿De verdad las lees? espero que sí, ya no te haré más cartas con papel bonito y sobres especiales, perdóname, pero es que siento que no te importa mucho. Estoy triste, pero también  feliz, me amas y yo a ti, creo que te amaré para siempre, si es que existe el siempre.
No me molesta mi edad, tener veinte años en realidad es hermoso, quiero hacer muchas cosas, me gusta poder usar cortos vestidos talla pequeña, que me van muy bien porque lucen mis piernas que son bonitas, porque son bonitas y lo sabes, es lo que me gusta de mí. Me agrada tener la cara de niña, y me hacen feliz las cosas muy lindas y coloridas que me regalas, sé que un día seré mayor y eso quedará atrás.
Lo que no amo de mi edad es la distancia que nos separa, la distancia es relativa; tú y yo la pasamos de jodidamente bien, nos amamos, podemos compartir una comida, podemos ir a la ducha juntos, y también podemos ver una exposición sobre erotismo, tomados de la mano.
Me duelen cosas que he soñado, ¿sabes que sueño despierta? y puedo soñar lo que quiera, como volar o robar de una tienda. No podrás ir mi examen de titulación o tal vez sí, no lo sé, no puedes estar en mi fiesta de cumpleaños o quizá un día me organices una, con tarta de fresas y servilletas color rosa. Quisiera tener treinta o más, un día los tendré y tal vez quiera menos, qué extraño.Te sueño muchas veces,le tengo miedo a un sueño en especial; quedamos de vernos en un café de la ciudad, y por varias razones, no puedo llegar, corro, voy en metro, es tarde, qué miedo!  despierto llorando, buscando tu cuerpo que no está.
Me haces feliz, me gustan nuestras anécdotas en los restaurantes, desde la primera vez, cuando era muy callada y vegetariana, ordené emparedado de portobelo, con rúcula y semillas, supongo que te gustó eso y mis ojos también, sé que te gustan mis ojos. ¿Y qué tal esa vez en un restaurante de comida italiana?, donde me la pasé tocándote entre las piernas y tú a mí. Eres tan guapo que te haría el amor en la calle.
No sé cómo estemos después de que hayas leído esta nueva carta, pero quiero decirte una cosa, te amo,te amo hasta el nombre, y tus ojos que se cierran cuando sonríes.
   
                                                     Siempre tuya M.